Los días 5 y 7 de agosto de 2016 se quedarán grabados por siempre en mi alma, un alma que ya se daba casi por vencida en eso de conocer a mi ídolo.
Lo sé, nunca te debes dar por vencido. Pero tras más de 20 años intentándolo, casi que me daba bajón con pensar en perseguirlo por los hoteles.
Llegó mi momento, ese en el que dices "venga, el último intento".
Comienzo por el día 5 de agosto.
Estadio Municipal Francisco Peraza.
San Cristóbal de La Laguna.
Tenerife.
Tras unas 10 horas en cola entramos a la prueba de sonido, donde Alejandro subió a los niños que asistieron (me tocó llorar porque subió mi sobrino y el hijo de mi "hermana" sanzera).
Y luego bajó él, Alejandro.
Se paró con nosotros, le pude besar y hablar algo con él. Pero me olvidaba de darle algo que le habíamos llevado, ¿cómo me pudo pasar?
Por suerte, tenía que volver para subir la escalera al escenario. Ufffffff.
Y se volvió a parar para que le diésemos la camiseta que llevábamos.
No se creía que fuese para él.
Se sacó fotos con nosotros y con su camiseta en la mano.
Primera prueba superada...
| Todos tenemos un pasado en otro club |
Concierto increíble, donde nos señaló a Diana y a mí en un momento dado y casi morimos.
| Sí, sí, nos señalaba a nosotras |
De camino al coche y sin casi pensarlo, decidimos probar suerte en el hotel.
Normalmente se suele quedar en el mismo hotel de siempre, pero no estaba segura.
Un momento después me confirmaban que sí se quedaba en ahí.
En la puerta principal había mucha gente esperando por él, así que me imaginaba que no entraría por ahí.
Vimos llegar a los músicos y nos sacamos fotos con Brigitte y Alfonso.
Nos fuímos a otro lado del hotel y, aunque nos intentaron echar de la calle (no entramos al hotel), conseguimos que Alejandro no solo parara el coche.
Él se bajó y se dirigió hacia las 8 personas que habíamos allí (en la entrada principal habían más de 30 personas).
Nos abrazamos, nos besamos, hablamos...
El mundo se paró...
Me volvió a besar y abrazar para despedirse...
El mundo seguía parado...
No me lo podía creer, lo había conseguido por fin.
Tras tantos años había podido conseguir mi sueño de adolescente, esa que cambió radicalmente de gustos musicales cuando lo oí cantar en la radio.
No conseguí las mejores fotos, eso no me importaba.
Solo quería sentirlo cerca.
Solo quería escucharle hablarme.
Y me derrumbé...
El mundo empezó a caminar de nuevo...
Comencé a llorar cuando se cerró aquella puerta, no podía parar.
Era una mezcla de alegría y tristeza.
Ya se había ido.
No conseguí dormir esa noche.
Segunda prueba superada...
Pero no todo acababa ahí, aún quedaba el 7 de agosto.
Anexo Estadio Gran Canaria.
Las Palmas de Gran Canaria.
Tras el vuelo desde Tenerife y las horas de cola, llegó el momento de la prueba de sonido.
Cuando bajó y llegó a donde estaba, me reconoció.
Me preguntó qué hacía allí, a lo que yo le contesté que a verlo a él.
Qué guasón es, eso me encanta de él.
Tercera prueba superada...
Tras el concierto nos fuímos al hotel, pero esta vez no hubo suerte.
Solo saludó desde dentro del coche, éramos demasiados.
Nos fuímos a casa de Paco y Monik a dormir, mañana volveríamos a intentarlo.
No las tenía todas conmigo, se iba congregando gente en la salida trasera del hotel (ya les hablo del día siguiente, su partida de la isla).
Lo vimos ir hacia la furgoneta y le dijimos que, por favor, parase para verlo.
Y salió la furgoneta...
Y paró la furgoneta...
Y no solo saludó, se bajó de ella...
Y fue encantador...
Me sonrió y me dio un beso.
Pude sacarme mi tan ansiada foto con él.
Por fin tenía ese recuerdo plasmado no solo en mi mente y mi alma, también en papel.
Quien dice en papel dice en el movil, el ordenador, foto en la pared...
Fue corto pero intenso, el mundo se volvió a parar.
¿Cómo lo consigue? ¿Cómo hace para que deje de existir todo lo que está alrededor y solo estemos nosotros?
Fui feliz por ese instante.
Éramos él y yo, el resto no importaba.
Y me volví a derrumbar cuando se subió a la furgoneta y emprendió el camino hacia el aeropuerto.
Lloré sin parar.
Volví a estar feliz y triste a la vez.
No podía creer en la suerte que había tenido ese fin de semana.
Cuarta prueba superada...
¿Lo mejor de todo? Compartirlo con gente que se ha convertido en familia, mi familia elegida.
Esa que un día unió Alejandro Sanz y que nadie va a separar.
Esa que está en las buenas y las malas.
Esa que no solo comparte colas, también alegrías y tristezas.
Esa que ahora hemos escogido un nuevo rumbo creando un nuevo club, unas nuevas ilusiones, un nuevo camino.
Pero siempre al lado de nuestro jefe, nuestro capitán, nuestro ídolo.
#ymepreguntassiteame







