Sueño cumplido
Desde
hace 27 años sigo al maestro Alejandro Sanz y desde entonces tenía el sueño de conocerlo
en persona, ese sueño que tenemos todos los fans de poder saludar, abrazar y,
por supuesto, poder dar dos besos a nuestro ídolo. Pues ese momento mágico,
deseado y soñado desde hace taaaaaaaaaanto tiempo, llegó por fin el año 2016
durante la Gira Sirope en Canarias, concretamente el 5 de agosto en La Laguna,
Tenerife.
Desde
las 8 de la mañana y, como no podía ser de otra forma, junto a mi cuñi y media
naranja sanzera Conchy, empezamos la cola en el estadio del concierto y, poco a
poco, fueron llegando más miembros del club de fans al que pertenecíamos en ese
momento, tanto de Tenerife como de Gran Canaria. A pesar del calor que pasamos
y las horas de espera, mi recuerdo de ese día es inmejorable. Pasamos las horas
hablando, compartiendo experiencias pasadas, comiendo, resguardándonos del sol
bajo unas sombrillas….
Gracias
al club pude entrar, al igual que muchos otros miembros, a la prueba de sonido
¡Mi primera prueba de sonido! La emoción, nervios y tantos otros sentimientos
que afloraron en mí en ese momento no se pueden describir con palabras. Pudimos
disfrutar de un par de canciones, de que Alejandro invitara al escenario a los
niños asistentes a la prueba, entre ellos mi sobrino y el hijo de una pareja
muy especial, Mónica y Paco, y de que bajara a saludarnos a la valla. ¡No me lo
podía creer! Lo tenía ahí, delante de mí, saludándonos y no podíamos
desperdiciar esa oportunidad. Mi cuñi, que estaba al lado mío, le pidió un beso
y yo me uní a dicha petición. Él nos contestó que estaba sudado, pero al
unísono le contestamos que nos daba igual. Así que lo conseguí, recibí mi
abrazo y mis ansiados besos del maestro, además de poder cruzar algunas
palabras con él. El solo hecho de recordarlo hace que se asomen algunas
lágrimas a mis ojos…es inevitable. El sueño de una adolescente de 17 años se
había cumplido 25 años después, pero les aseguro que la espera mereció la pena…
Y
eso no era todo lo que me deparaba ese día. Además de disfrutar del concierto en
la primera fila de la zona Premium, tuve la suerte de poder volver a saludar a
Alejandro cuando llegó al hotel.
Así,
que ésta es la segunda parte de mi historia. Después del concierto, sobre las
doce de la noche, Conchy y yo nos fuimos al hotel donde sabíamos que se alojaba
Alejandro. En la entrada principal del hotel había bastante gente, pero por la
parte trasera, que era nuestra candidata a ser utilizada por Alejandro, sólo
otros dos grupitos de chicas pocos numerosos lo esperaban. Estuvimos tanteando
las dos partes, vigilando cualquier movimiento sospechoso. Llegaron los músicos
a la entrada principal, a los que también tuvimos la suerte de saludar y
sacarnos alguna fotillo con Brigitte y Alfonso. Cuando regresamos a la parte
trasera, vimos a unos trabajadores del hotel abriendo una de las puertas de
servicio, nosotras escondidas entre los coches observando, nos intentaron echar
de la calle y justo en ese momento vimos pasar dos coches…¡era Alejandro! Corrimos
detrás de ellos hasta la puerta, gritándole que por favor saliera a saludarnos
y, a pesar de los esfuerzos de los de seguridad del hotel y de Manolo porque se
bajara y entrara directamente, él salió a saludarnos. ¡Otra vez no me lo podía
creer! Lo tenía delante de mí, abrazándonos y hablando con nosotras. Le pude
dar cuatro besos más, recibir otros dos abrazos, decirle que había esperado ese
momento desde hacía 25 años a lo que él no supo ni qué responderme. Fue muy
atento y cariñoso con todas, cada una de nosotras tuvo su momento de atención
con él. De los nervios y la emoción las fotos salieron borrosas pero lo que
nunca se me borrará es este recuerdo maravilloso de mi mente, mi alma y mi
corazón.
Espero,
y estoy segura, que en esta nueva aventura que hemos comenzado este gran grupo
de amigos y familia en ¿Lo ves? tendremos la oportunidad de vivir y compartir
más experiencias como ésta.
Los
sueños se cumplen si luchamos por ellos.
Gracias Alejandro por darnos tanto y
ser como eres.
Diana.

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